Problemas de salud asociados al envejecimiento

  • Caídas: Una de cada 3 personas mayores sufre una caída cada año. Las caídas pueden tener graves consecuencias como fracturas que pueden conllevar grandes pérdidas de autonomía funcional. Además, provocan miedo a caer de nuevo, y esta puede hacer que la persona reduzca su movilidad.
    Desde el Instituto, llevamos a cabo estudios para detectar la incidencia de caídas, identificar los factores de riesgo y, sobre todo, desarrollamos estrategias que ayuden a los profesionales a detectar fácilmente los factores de riesgo e intervenir para reducirlo.
    Actualmente estamos particpando en la red europea de investigación Profound.

  • Fragilidad y sarcopenia: La fragilidad es un estado de vulnerabilidad de las personas mayores que predispone a caídas, pérdida funcional, desarrollo de dependencia, hospitalizaciones e ingreso en una residencia. Entre los indicadores de fragilidad encontramos factores como la pérdida de fuerza muscular, la pérdida de peso involuntaria, una ralentización de la velocidad de la marcha, la fatiga y la inactividad. La sarcopenia es una pérdida de fuerza y masa muscular relacionada con la edad, y es uno de los signos asociados a la fragilidad. Nuestra investigación en fragilidad se basa en mejorar su detección y desarrollar estrategias eficaces de intervención.
    El Instituto forma parte del Observatorio de la sarcopenia de la SEGG.

    Actualmente estamos trabajando en el proyecto FRAPEM

  • Deterioro funcional: el proceso de envejecimiento va asociado a una serie de cambios físicos que, a partir de un umbral, podrán dificultades en la vida diaria (discapacidad) y pueden hacer necesaria la ayuda de otras personas (dependencia).
    La investigación del Instituto en esta línea tiene como finalidad aplicar estrategias de intervención que frenen o ralenticen el declive.

  • Enfermedad de Alzheimer y otras demencias. La prevalencia de la demencia se sitúa alrededor del 10% en las personas de 65 y más años, siendo un 6% enfermedad de Alzheimer. Este porcentaje aumenta dramáticamente con la edad, siendo el 22% y el 30% en hombres y mujeres de 85 y más años.
    Esta línea incluye estudios de evaluación y estimulación de la función cognitiva. También hemos llevado a cabo estudios que sobre la interrelación entre los trastornos de la marcha y la demencia. Además, hemos realizado intervenciones basadas en la actividad física en personas con demencia ya sus familiares cuidadores.
    Actualmente estemos trabajando en el proyecto Reminiscencia y fútbol

  • Malnutrición: la malnutrición es un síndrome geriátrica de especial relevancia entre las personas mayores que viven solas, que tienen dependencia y demencia y que están institucionalizadas.
    Nuestra investigación tiene como objetivos la detección e intervención en la malnutrición mediante medidas dietéticas, de complementos nutricionales y medidas de formación por ejemplo de cuidadores.

  • Otros síndromes geriátricos: una gran parte de personas mayores envejecen saludablemente pero una parte desarrollan síndromes geriátricos. Además de las que ya hemos mencionado como líneas de investigación (las caídas, la malnutrición, la demencia ...), también llevamos a cabo estudios sobre la incontinencia urinaria y la multimorbilidad.

 

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